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¿QUÉ ES LA INSULINA?

resistencia insulina
La insulina es una hormona liberada por las células beta del páncreas, cuya función es promover la entrada de glucosa en las células para que sea utilizada como energía. Cuando ingerimos alimentos, especialmente alimentos endulzados, sube la glucosa en la sangre (glicemia). Esta alza de glucosa genera una respuesta del páncreas que libera la insulina para utilizar esta glucosa. De esta manera, a las dos horas post ingesta se vuelve a los valores normales de glicemia. La insulina controla, de este modo, el metabolismo de los hidratos de carbono. También tiene otras funciones: aumenta la formación de triglicéridos (grasas) y aumenta la formación de proteínas.

¿QUÉ ES LA RESISTENCIA A INSULINA?


Es la disminución de la sensibilidad de las células a la acción de la insulina. Cuando existe resistencia a insulina el páncreas debe liberar más hormona para utilizar la glucosa y lograr el equilibrio de la glicemia. Es decir, si comparamos dos personas, una sana y otra con resistencia a la insulina, ante una cantidad semejante de ingesta de alimentos y azúcares, la persona con resistencia a insulina debe secretar una mayor cantidad de hormona para lograr controlar el nivel de azúcar (glicemia) en la sangre, es decir, desarrolla una hiperinsulinemia. Este aumento del nivel de insulina con el tiempo puede desencadenar una diabetes mellitus tipo 2 generando además un estado inflamatorio crónico de la pared vascular, determinante en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA RESISTENCIA A LA INSULINA?

Existen factores genéticos y factores externos como son la obesidad y el sedentarismo. Alrededor de un 50% de los obesos presenta resistencia a insulina.

¿PUEDE DESARROLLARSE UNA DIABETES EN LAS PERSONAS CON INSULINO RESISTENCIA?

Las personas que no tratan en forma precoz la insulinoresistencia tienen un alto riesgo de desarrollar con el tiempo una diabetes mellitus tipo 2. La hiperinsulinemia compensadora precede en 10 años el desarrollo de esta enfermedad.

¿EXISTEN OTRAS PATOLOGÍAS QUE PRESENTEN RESISTENCIA A INSULINA?

Si, el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) que afecta a un 10% de las mujeres en edad fértil se asocia a resistencia a insulina. Este síndrome se caracteriza por alteraciones menstruales, obesidad, hirsutismo o aumento del vello corporal, acné e infertilidad.

¿CÓMO SABER SI UNA PERSONA TIENE RESISTENCIA A INSULINA?

Se puede sospechar por algunas zonas de la piel hiperpigmentadas (color oscuro) especialmente en cuello y pliegues, denomianda acantosis nigricans. Sin embargo, para determinar que exista resistencia a insulina se deben solicitar exámentes y calcular el índice de resistencia a insulina.

¿CÓMO SE TRATA LA RESISTENCIA A LA INSULINA?

En una primera instancia el tratamiento es sin medicamentos. Se recomienda una dieta hipocalórica que permita disminuir el peso y que debe ser calculada dependiendo de cada persona, sacando especialmente el azúcar que se agrega al té o café y los alimentos que contienen en su formulación azúcares. Se recomienda desarrollar actividad física controlada de acuerdo a condición previa del paciente.

¿QUÉ ES EL SÍNDROME METABÓLICO?

El síndrome metabólico (SM) es un conjunto de factores de riesgo cardiovascular, que incluyen hiperglucemia, hipertensión arterial, triglicéridos elevados, niveles bajos de colesterol de alta densidad (HDL) y obesidad (especialmente adiposidad central).

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

Existen varios criterios para diagnosticar SM, sin embargo, el más utilizado consiste en identificar la presencia de tres o más de los siguientes factores de riesgo que se mencionan en la tabla siguiente.
 
factor riesgo insulina

¿ES FRECUENTE EL SÍNDROME METABÓLICO EN CHILE?

En Chile, un 35,% de la población adulta presenta un Síndrome Metabólico (41,7% hombres y 31% mujeres) según la encuesta efectuada el año 2009-2010 por el Ministerio de Salud.

¿POR QUÉ LA OBESIDAD EN ESPECIAL LA OBESIDAD ABDOMINAL ES UNO DE LOS FACTORES DE RIESGO PARA EL DESARROLLO DEL SÍNDROME METABÓLICO?

La obesidad abdominal corresponde a una disposición de la grasa en el abdomen, que da una silueta que semeja una manzana, es decir, si medimos la cintura de estas personas encontramos valores sobre los 88 centímetros en mujeres y 102 en hombres. Diversos estudios científicos muestran que el aumento de células grasas en el cuerpo contribuye a la resistencia a la insulina. Además, cuando existe una gran cantidad de grasa corporal, especialmente en el abdomen y específicamente en la zona de las vísceras, se produce un mayor flujo o salida de grasas libres hacia hígado debido a la cercanía anatómica. Esta mayor cantidad de grasas libres determina que el hígado forme más glucosa, triglicéridos y un tipo de colesterol muy pequeño (colesterol VLDL), con disminución en la formación del colesterol bueno (colesterol HDL) por una mayor actividad hepática. De esta manera, se configura parte del Síndrome Metabólico, que genera hipertrigliceridemia (triglicéridos sobre 150 mg/dL) y baja del colesterol bueno o HDL. Las partículas de colesterol muy pequeñas (VLDL) tienen una implicancia directa en el desarrollo de las placas de ateromas en las arterias, estableciéndose así las enfermedades cardiovasculares.

¿POR QUÉ EL SÍNDROME METABÓLICO SE ASOCIA A HIPERTENSIÓN ARTERIAL?


La obesidad por sí misma es un factor de riesgo para el desarrollo de la hipertensión arterial, así como también, lo es la hiperinsulinemia. La obesidad favorecería la hiperinsulinemia y a su vez el exceso de insulina aumentaría la retención de líquidos y sodio (sal), favoreciendo además la constricción de las arterias. De esta manera, se agrega otro factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.

¿QUÉ OTRAS ENFERMEDADES PUEDEN ESTAR PRESENTES EN EL SÍNDROME METABÓLICO?

El hígado graso o esteatosis hepática puede estar presente y es producto de la alteración del metabolismo de las grasas. Este se observa especialmente en pacientes obesos que presentan este síndrome, también se puede encontrar aumento del ácido úrico o hiperuricemia.

¿PUEDEN LOS NIÑOS PRESENTAR UN SÍNDROME METABÓLICO?

En la actualidad se observa que alrededor de la mitad de los niños con obesidad presenta hiperinsulinemia e hipercolesterolemia, sin llegar a constituir un Síndrome Metabólico. Sin embargo, cuando ellos no son tratados y crecen manteniendo o aumentando su obesidad, un porcentaje importante llega a presentar un Síndrome Metabólico en la adolescencia. Estos adolescentes adelantan las enfermedades cardiovasculares a etapas tempranas de la vida. Ellos deben ser tratados integralmente una vez hecho el diagnóstico.

¿CUÁLES SON LOS RIESGOS DE TENER UN SÍNDROME METABÓLICO?

Los riesgos son presentar enfermedades del corazón, especialmente cardiopatías isquémicas, como el infarto cardíaco. Se recomienda a las personas que tienen obesidad con alguna de estas alteraciones consultar con urgencia a un médico especialista. Una vez diagnosticado el Síndrome Metabólico se debe seguir estrictamente las indicaciones médicas para poder disminuir el nivel de insulina, la obesidad y todos los riesgos en salud asociados, especialmente los riesgos coronarios.

¿CUÁLES SON LAS INDICACIONES FUNDAMENTALES PARA PODER CONTROLAR EL SÍNDROME METABÓLICO?

  • BAJAR DE PESO: La reducción de al menos un 10% del peso disminuye la hiperinsulinemia y la resistencia a la insulina.
  • AUMENTAR LA ACTIVIDAD FÍSICA: Cuando se practica ejercicio físico aumenta la sensibilidad de las células a la insulina y también aumenta el consumo de glucosa por las células del músculo, es decir, se utiliza más glucosa como fuente de energía para el movimiento. Por lo tanto al existir menos glucosa circulante el páncreas disminuye la secreción de insulina. Además, la actividad física aumenta el gasto de calorías, contribuyendo de este modo a la baja de peso. Camine diariamente entre 30 a 45 minutos, efectúe una marcha vigorosa, salga en bicicleta o practique la jardinería.
  • MEDICAMENTOS: Existen distintos medicamentos que ayudan a mejorar la sensibilidad a la insulina, a aumentar la secreción de insulina por el páncreas o a disminuir la formación de glucosa en el hígado. También existen diversos medicamentos para manejar la hipercolesterolemia y el aumento de triglicéridos, así como de las otras complicaciones. Estos serán indicados de acuerdo a la situación particular de cada persona por el médico tratante.
  • ALCOHOL: Se recomienda suspender el consumo de alcohol ya que favorece la constricción de las arterias, estimula el sistema nervioso y aumenta algunas hormonas que favorecen la resistencia a la insulina. Beba agua entre, durante y después de las comidas.
  • TABACO: El consumo de tabaco aumenta significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular entre otros riesgos como: cáncer pulmonar, bronquitis obstructiva, etc. Se recomienda eliminar definitivamente el consumo y además exija no ser fumador pasivo, es decir, evite aspirar el humo producido por otros fumadores. Deje el cigarrillo.
  • CAMBIO DE ALIMENTACIÓN

¿CUÁLES SON LAS RECOMENDACIONES ALIMENTARIAS?

En el Síndrome Metabólico se encuentran alteradas numerosas funciones metabólicas del organismo, las cuales se relacionan entre sí, siendo factores de riesgo unas de otras. Por ello, el manejo dietético debe ser integral y planificarse en forma individual considerando factores culturales, económicos y de disponibilidad de alimentos. Se debe reducir el tamaño de las porciones de alimentos y evitar comer entre comidas. Muy importante es limitar el consumo de alimentos procesados altos en calorías, grasas, sal y azúcar que se venden en bolsiitas pequeñas y que se consumen frecuentemente como “snacks” a lo largo del día. Debe incluirse diariamente al menos dos porciones de verduras y tres de frutas, cereales integrales, leguminosas y pescado. La ingesta de grasas deben provenir fundamentalmente del contenido en semillas (nueces, almendras), pescados y aceites vegetales tales como el de oliva extravirgen y evitar aquellos alimentos que contienen ácidos grasos trans. El consumo de sal debe reducirse a menos de 5 gramos día. Muy importante es limitar el consumo de alimentos procesados altos en calorías, grasas, sal y azúcar.

REFERENCIAS

Smith CJ, Ryckman KK. Epigenetic and developmental influences on the risk of obesity, diabetes, and metabolic syndrome. Diabetes Metab Syndr Obes. 2015 Jun 29;8:295-302. doi: 10.2147/DMSO.S61296. eCollection 2015.
 
Lam DW, LeRoith D. Metabolic Syndrome. 2015 May 19. In: De Groot LJ, Beck-Peccoz P, Chrousos G, Dungan K, Grossman A, Hershman JM, Koch C, McLachlan R, New M, Rebar R, Singer F, Vinik A, Weickert MO, editors. Endotext [Internet].  South Dartmouth (MA): MDText.com, Inc.; 2000-. Available from here
 
Eckel RH, Cornier MA. Update on the NCEP ATP-III emerging cardiometabolic risk factors. BMC Med. 2014;12:115.