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¿Cómo resolver algunos problemas del amamantamiento?

problemas amamantar

¿Cómo saber si produzco suficiente leche?

La madre siente la bajada de la leche y que sus pechos se llenan

  • Los pañales salen mojados en todas las mudas
  • El bebé presenta deposiciones frecuente y blandas y de color amarillo oro alrededor del cuarto día.
  • Se escucha como el bebé deglute durante la mamada.
  • El niño queda satisfecho entre mamadas.
  • Tiene un incremento de peso adecuado (25 a 30 gramos/día)

¿Parece que se me está cortando la leche?

Puede que algunas madres sientan entre el segundo a tercer mes de vida que tienen menos leche. El niño parece mas irritable y quiere mamar mas frecuentemente, pero al pesar el niño se encuentra que tiene un incremento normal. Esta es la denominada “crisis transitoria de lactancia” que se produce porque a esta edad el niño ha incrementado mucho de peso y requiere más leche, entonces pide mamar en forma mas frecuente. Esto generará un mayor estímulo para que la mama produzca más leche. Ésto pasa en 5 a 7 días y el niño recupera la frecuencia de las mamadas anteriores. Los médicos y profesionales de salud deben informar a la madre acerca de este proceso, apoyarla para que siga amamantando y no indicar fórmulas pensando que se “está cortando la leche”.

¿Siento mucha congestión mamaria?

La causa más frecuente de la congestión es la remoción infrecuente o inefectiva de la leche. La indicación es que el niño amamante en forma frecuente para descongestionar la mama. La aplicación de compresas húmedas tibias pueden ayudar a la salida de la leche o bien se puede hacer una breve extracción manual o con bomba de manera de facilitar el acoplamiento del bebé al pecho. Si después, a pesar del amamantamiento efectivo, persiste la congestión se puede extraer leche en forma manual o con bomba de manera mas frecuente.

¿Siento dolor al amamantar?

El amamantar no debe producir dolor si el acoplamiento y la posición del niño son correctos y los pezones están sanos porque el dolor produce inhibición en la secreción láctea. La causa más frecuente de dolor en los pezones es el mal acoplamiento de la boca del bebé con el pecho. Ésto se observa cuado el niño introduce solo el pezón en su boca y no la areola como corresponde, con lo cual la succión se ejerce solo en el pezón produciendo dolor. Al comienzo del amamantamiento también puede haber algo de dolor debido a las terminaciones nerviosas existentes en la areola, que pasa rapidamente y que debe ser explicado a la madre habiendo revisado previamente la técnica de amamantamiento.

¿Tengo los pezones invertidos?

La presencia de pezones invertidos requiere de mucho apoyo del equipo de salud. Lo ideal es que el niño succione el pecho (salida de calostro) en la sala de parto y durante las primeras 48 horas cuando la mama aún está blanda y el pezón y la areóla se han protuido y presentan una forma cónica, de manera tal, que el bebé aprenda a introducir el pezón correctamente en su boca. Si esto no sucede en las primeras 24 horas se debe extraer la leche para ablandar la zona de la areola. Si existe un solo pezón invertido debe amamantarse de otro lado y extraer leche del pezón invertido con una bomba que ayudará a evertir el pezón y ofrecerla al bebé la leche con un suplementador adecuado. Se debe evitar el uso de chupetes o mamaderas para que el bebé no se acostumbre a un chupete largo.

¿Tengo una masa sensible en una de las mamas?

Generalmente esto se debe a un conducto lactífero obstruido de la mama por un vaciamiento insuficiente o por ropa interior muy apretada observándose a veces una pequeña ampolla en el pezón que corresponde al conducto obstruido y que suele ser muy doloroso. Para solucionar se debe hacer masajes suave sobre la masa, colocar compresas húmedas tibias, iniciar la mamada por ese lado, cambiar de posición al bebé para contribuir al vaciamiento de los distintos conductos lactíferos, vaciar la mama con la succión del bebé y completar con extracción manual o con bomba.

¿Tengo una grieta en el pezón que me produce mucho dolor?

Las grietas del pezón son muy dolorosas y se producen por una mala técnica de amamantamiento que produce presión o tracción inadecuada del pezón o por una disfunción en la succión que hace que la lengua del bebé roce la punta del pezón (disfunción motora oral, problemas neurológicos transitorios, hipertonía, prematuridad, dolor facial por fórceps, uso de chupetes o mamaderas en el recién nacido inmediato). Si la grieta es reciente hay que corregir la técnica procurando que quede dentro de la boca del niño la areola y el pezón y luego de amamantar cubrirlas con leche y dejarlas secar puede ser sola o con calor proveniente del sol o con el de una ampolleta a suficiente distancia para no quemar. Si es profunda habrá que dejar de amamantar por unos dos día y extraer la leche en forma manual o con bombar y ofrecer la leche con cunchara o vasito. Si con estas indicaciones no hay mejoría hay que descartar infección por hongos o una disfunción de la succión para lo cual deberá enseñarsele como manejarla.

¿Me diagnosticaron una mastitis?

La mastitis es una infección de la mama que se produce por congestión. Se observa una mama enrojecida y con mucho dolor que se acompaña de fiebre alta y calofríos que semejan un cuadro gripal. O sea en madre que amamanta y con síntomas de gripe siempre se debe pensar en mastitis hasta que se demuestre lo contrario. La mastitis puede producirse por un vaciamiento inadecuado de la leche o secundario a la presencia de grietas. Cuando la mastitis se asocia a grietas el amamantamiento, el amamantamiento se puede suspender por 48 horas, pero cuidando siempre debe vaciar el pecho y ofreciendo la leche al bebé con un suplementador. Si no hay grietas se puede seguir amamantando porque la infección se ubica fuera del tejido glandular que produce la leche. La mastitis se debe tratar con tratamiento antiinflamatorio y antibióticos por 10 días asociado a paños fríos y reposo por 48 horas.

¿Cómo darle la leche materna cuando no puedo amamantar?

Lo ideal es probar con una jeringa, un cuenta gotas, una cucharita, un vasito o un suplementador al dedo y dejar la mamadera solo para situaciones mas excepcionales. Esto debido a que la succión de una mamadera es diferente a la succión del pecho materno. El amamantamiento requiere una coordinación entre la succión, deglución y respiración, así como, la coordinación de la lengua, encías y mejillas. El recién nacido alimentado con mamadera usa la boca de una manera distinta debido a que ésta fluye por simple succión, compresión y gravedad. Con la mamadera los niños se acostumbran a tomar sólo el pezón empujándolo con la punta de la lengua en vez de envolverla como es en el amamantamiento generando una disfunción oral motora secundaria al uso del chupete. Mientras el niño aprende a mamar y hasta que se establece bien la producción de leche es preferible evitar los chupetes, de manera que el estímulo a la succión sea consistente. El uso de mamadera durante los primeros meses tiene el riesgo de que algunos se acostumbren a ella con el consiguiente rechazo del pecho. Esto generará una mala técnica de amamantamiento y facilitará el desarrollo de grietas y dolor, entrando en un círculo vicioso que termina con la lactancia materna.